Hijos del aburrimiento y la resaca dominguera, los Buenos Muchachos nacen en 1991 en un garage de Malvín, el refugio al que Gustavo Antuña y Pedro Dalton huían para tocar la guitarra, pintar y charlar mientras el tiempo pasaba narcóticamente lento. Hartos de escapar siempre hacia la nada, invitan a dos amigos a tocar con ellos; aceptan inmediatamente. Los ensayos vuelan y sienten que es hora de salir al mundo, pero éste (como siempre) no se da por enterado así que el ansiado debut será en un cumpleaños, frente a un reducido pero enfervorizado público de novias y amigos. Su presentación oficial sería en Juntacadáveres en marzo de 1992 y en esta ocasión el mundo sí se enteró, por lo menos el de los cien tipos rígidamente hipnotizados por el alud de emoción y ruido que les caía encima desde el inexistente escenario. Los escépticos inmediatamente se convirtieron en fieles devotos mientras los ya creyentes sonreían como si fueran sabios ancianos que recibían a los nuevos acólitos.

Hoy, varios años después, los Buenos Muchachos son una de las bandas más respetadas en el espectro nacional. Han recorrido el clásico camino del rock: cambio de integrantes, una breve separación, reconocimiento del público y la prensa, rollos internos, fama, problemas con una discográfica, hartazgo, discos por compromiso que nunca vieron la luz, etc. Sólo les faltó alguna muerte en circunstancias difíciles de explicar. Pero ellos continúan contra viento y marea, guiados por sus propios fantasmas, evitando los lugares comunes y arriesgándose sin miedo a las consecuencias, a veces pisando terreno desconocido como una estampida de elefantes pasados de anfetas y a veces caminando lentamente a través de tinieblas ya conocidas. Y es que desde aquella lejana tarde en que fueron bautizados por un Joe Pesci congelado en la pantalla del televisor hasta hoy no han perdido nada de pasión, que según San Mateo es recogimiento interior y no sé cuántas tonterías más, pero que para ellos es la vida misma. Pasión con mayúsculas y sin límites por la música y por el estado mental y físico que alcanzan gracias a ella, como si fuera el único alimento que necesitan. Porque viven para su arte, esa extraña poción compuesta por blues distorsionado, sinfonismo, hard rock y punk aderezada con poesía directa, surrealista o misteriosa cantada en español, inglés, spanglish o todo a la vez. Parece una mezcla imposible pero no lo es, como lo puede confirmar cualquiera que haya escuchado alguno de sus discos o presenciado sus conciertos.

Alguna vez describieron su sonido como climático al pecho. Es una buena definición pero en realidad existen miles, tantas como gente que vio su vida sacudida por canciones como “Cecilia”, “Ooh uooh”, “La hermosa langosta aplastada en la vereda”, “Vos más que vos”, etc. Mejor no perder tiempo intentando clasificarlos, encasillarlos en estilos, encerrarlos en clases. Lo importante pasa por los sentimientos que su música provoca.

Jorge Bonomi

 

Buenos Muchachos ha editado hasta la fecha seis discos: Nunca fui yo (1996), Aire rico (1999), Dendritas contra el bicho feo (2001), Amanecer búho (2003), Uno con uno y así sucesivamente (2006) y Se pule la colmena (2011). Sus canciones fueron incluidas en las películas 25 watts (Pablo Stoll / Juan Pablo Rebella, 2001) y La perrera (Manuel Nieto, 2006).

Tocaron en pubs, bares, festivales y teatros de Uruguay y también de Argentina (Imaginario Sur, Centro Cultural Rojas, Niceto, Cemento, Roxy, Salón Pueyrredón, La cigale, Pura vida).

Han compartido escenario con una enorme cantidad de bandas, muchas locales (Chicos eléctricos, Supersónicos, La hermana menor, Cadáveres ilustres, Hotel paradise, Neanderthal, Dante inferno, etc.) y algunas otras extranjeras, por ejemplo, abriendo las presentaciones de Pixies (2010), Yo la tengo (2001) y Stephen Malkmus (2002) en Montevideo. Además, tocaron con varias bandas argentinas en ambas orillas: Pequeña orquesta reincidentes, Angela tullida, Las Pelotas, Divididos, Pakidermos, etc.

La banda está integrada por Gustavo Antuña (guitarra), José Nozar (batería), Pedro Dalton (voz), Marcelo Fernández (guitarra), Nacho Echeverría (bajo), Pancho Coelho (guitarra) y Nacho Gutiérrez (teclados). A lo largo de los años, también han sido buenos muchachos: Rafael Clavere, Laura Gutman, Alvaro Garrigós, Marcelo Monteverde y Daniel Yaffé.

En 2011 editaron su sexto disco: Se pule colmena (un disco doble de 20 canciones), y realizaron su primer recital en solitario en el Teatro de Verano de Montevideo, ante casi cuatro mil personas.